Cine

Atrapado por su pasado (Carlito’s Way)

L-Impasse-copie-1Jamás me he sentido atraído por el cine de mafiosos y gangsters. No se porqué, desde adolescente siempre me ha causado un cierto rechazo; tal vez pensaba que una vez vista una de estas películas vistas todas, y que cada cinta reciclaría la misma historia, los mismos personajes, los mismos ambientes sórdidos, las discotecas, los callejones, los garitos, las traiciones y conspiraciones, los mismos tiroteos callejeros sin artificio ni espectáculo, la crítica social, en resumen, que iba a encontrarme con un género vulgar y repetitivo. Hasta hace unos años no le cerré la boca de un bofetón a mi gordinflón y sabihondo yo del pasado, y trate de enmendarme viendo por fín Scarface, Los Intocables de Elliot Ness, Gangs of New York, American Gangster, El Golpe, Camino a la Perdición… -Eso sí, aún no he visto la saga de El Padrino… o Casino… o Uno de los Nuestros… O Érase una vez en América… así que supongo que sigo siendo el mismo niñato pedorro y gordo de siempre-. Confieso que he cobrado nueva perspectiva y, aunque sin ser el género que más suscite mi interés, soy capaz de disfrutar de su encanto marginal y apreciar sus virtudes, incluso de encontrarle su lado sofisticado. Sin embargo, seguramente porque, como he dicho, aún no he visto el suficiente cine, sigo sintiendo esa similitud en las tramas, esos lugares comunes que a mi yo del pasado tanto desagradaban. Puede que sea por eso que Atrapado por su pasado me ha parecido UNA PUTA PASADA.

jTHPmu6.0.gif

JOOOOOOOOOOODEEEEEEEEEEEEEEEEEEEER

Carlito Brigante (Al Pacino) es un ex-ganster salido de la cárcel antes de tiempo gracias a las artimañas de su abogado y amigo David Kleinfeld (Sean Penn). Tras 5 años de reclusión, Carlito tiene muy claro que hará con su libertad: poner en marcha un negocio de alquiler de coches en las Bahamas y abandonar definitivamente la vida criminal. Pero cuando has sido una leyenda de la calle y tienes un currículum tan manchado de sangre es difícil salir así como así…

La historia es narrada a modo de flash-back por el propio Carlito -si, es de esas pelis con un narrador, aunque en este caso justificado-, que ve los últimos momentos de su vida pasar antes sus ojos al igual que ante los nuestros. El arranque no podría ser mas intenso: fotografía en blanco y negro, cámara lenta, planos detalle de rostros consternados, sonidos amortiguados y unos violines acompañando a una escena que parece sacada de una versión suburbana de La lista de Schidler. Tanto este comienzo tan poco ortodoxo como el final son, a mi parecer, verdaderas joyas de la narrativa cinematográfica: nos lo cuentan TODO; en menos de cinco minutos conocemos a Carlito, el ambiente que le rodea, su pasado, su criminal forma de vida, sus anhelos frustrados, y que clase de cinta vamos a ver -aunque esto tendréis que descubrirlo vosotros, que ya estoy moviéndome en los limites del spoiler-. Si, esta es una peli de gangsters, hay tiroteos, tugurios y garitos, traiciones y ejecuciones, movimiento de jaco y bandas deseando hacerse una corbata colombiana, y sin embargo no tiene ese tratamiento desenfrenado y visceral que tenía, por ejemplo, Scarface, otra película de Brian de Palma que guarda tantas diferencias como similitudes con esta película. Scarface nos narra el ascenso al poder desde lo mas bajo de Tony Montana -también Al Pacino- en una vorágine de violencia, tiroteos y extorsión; pero esa es la historia de Tony Montana, no la de Carlito: la historia de Carlito va sobre la imposibilidad de redención. Y un tema así no se puede tratar con montañas de coca y lanzagranadas.

fhd993CLW_Al_Pacino_021

Ni para paraguas hay dineros. A la coca que nos inviten.

Tal vez penséis que esa comparación ha sido pedantería gratuita -una novedad-, pero dejad explicarme. Ambos personajes, Tony y Carlito, son interpretados por Al Pacino, y entre ellos median diez años. Esto no convierte ni mucho menos a Carlito’s Way en una secuela espiritual de la primera, pero si se puede observar como una contrapunto a esta, casi como un final que no pudo ser. Por eso hago tanto énfasis en el tono de la película y, sobre todo, las similitudes entre Tony y Carlito. Estamos ante una película mucho más oscura que Scarface, más intimista y melancólica; sin rehuir a los tiroteos ni la violencia, la acción no es tan espectacular, no hay “Say hello to my little friend” ni gente colgando de helicópteros, el mundo de Carlito es mas modesto, maneja menos recursos y prefiere que los personajes se expresen, delante y fuera de las cámaras. Esto lo podemos ver aun más en un Al Pacino en estado de gracia, mostrando un registro mucho mas contenido y sereno, menos histriónico, pero sin renunciar a esos característicos arranques de furia latina ni a su estricto código moral, tan único como contradictorio; es decir, Carlito es como un Tony Montana cansado, desengañado, derrotado, un hombre que solo quiere escapar de la alargada sombra de su pasado y alquilar coches en las Bahamas. Carlito es un personaje fascinante, con una personalidad en constante conflicto, con una mirada tan cargada de lucidez como de resignación, de lo mejor que he visto en el cine desde hacia mucho tiempo.

Pero la película no la hace Carlito aunque suyo sea el nombre que figura en el título. A lo largo Carlito se codea con personajes que son el verdadero motor de la trama, los deflagradores que provocan que todo se vaya al carajo en un guión que esta hilado con una precisión tan milimétrica, tan centrada en atar todos los cabos y subtramas, que, por desgracia, termina por resultar previsible; pero de una forma particular en la que,  aún conociendo el qué, deseamos saber el cómo y el cuándo. Por eso cuesta tanto respirar en los últimos minutos de la cinta, pero ya volveremos sobre ellos: no nos olvidemos de los que hacen posible estos momentos. Carlito es un ex-gangster recién salido de la cárcel gracias a Kleinfled, y a su pesar un hombre de honor y un amigo. El papel de Sean Penn, totalmente irreconocible con sus gafitas de montura de oro, su escueto afro y su constante aire de pusilánime venido arriba, es el de un hombre despreciable, que a base de tratar con el mundo del hampa se ha vuelto tan, o más corrupto, que los clientes a los que defiende. La escala de degradación que alcanza a lo largo de la película es digna de verse, pasando de un inofensivo tolay ladino como buen abogado judío, a un psicótico hijo de perra. El resto del elenco, compuesto de mafiosos y pandilleros de diversas etnias y jerarquías, no son el punto más fuerte de la película, son el reparto promedio del género, ni más, ni menos. Incluso el interés romántico, la preciosa bailarina frustrada Gail, que aunque si acaba teniendo un enorme peso en la trama, me parece a grandes rasgos un papel intrascendente, muy similar al realizado años atrás por Michel Pfeiffer en Scarface. Una mujer guapísima con personalidad fuerte, si, pero antes un interés romántico. Sin embargo, he de ser honesto, si hay un personaje por el que sentí una cierta simpatía, casi comprensión, el pobre y miserable -en el peor sentido- Lalín. Es una escena muy breve, pero supo captar mi interés y aun no se muy bien como.

Carlito_sm78

¡Coño, Aragorn!

Carlito’s Way no es una película que se cueza a fuego lento pero tampoco tiene un ritmo vertiginoso, por lo menos no durante toda el metraje. Pero, al contrario que Scarface, si se toma ciertas cosas con calma; hay muchos silencios, muchas miradas, mucho drama en segundo plano, mas introspección, y sin embargo la violencia es tan explicita y sangrienta como se esperaría del mejor De Palma. Y como también se esperaría de De Palma, el climax se queda en la memoria. Como en muchos de sus filmes, no sabes cuando va a llegar, puedes llegar a intuirlo al llegar al ultimo tercio, pero cuando se avecinan los primeros compases y toda la maquinaria acelera, la película ya te tiene. No, no intentes girar la cabeza ni desviar la mirada, no te puedes distraer, la película te tiene cogida por las pelotas y si te mueves sera peor. Porque no piensa soltarte… Carrie, Scarface, Los Intocables tienen escenas poderosas que se han convertido en iconos del cine y en la cultura popular, explosiones anunciadas que sorprenden la primera vez que lo ves y disfrutas en cada revisión. No quiero decir nada, solo que si a Brian de Palma le das una escalera… sabes que lo siguiente va a ser la ostia de divertido.

Carlitos Way

Atento, Rizos, que ahora es cuando se pone intenso el gilipollas para terminar…

Siento que Carlito’s Way es ese último eslabón en la cadena evolutiva del gangster en el cine, el que marca la degeneración. Normalmente, todas las historias se centran en el chico de los recados ascendiendo en una espiral de violencia hasta lo mas alto del hampa de la ciudad, historias iniciáticas con finales tan violentos como sus comienzos. Sin embargo, desde el mismo momento en que De Palma decidió volver a contar con Al Pacino para encarnar a Carlito en esta historia de redención, pensé que estaba ante algo mas universal, y que la imposibilidad de redención no es solo para Carlito, si no para el gangster como figura. La moraleja es clara: no se puede huir del pasado. Junto a Robert de Niro, Pacino ha sido Michael Corleone y ha sido Tony Montana, un símbolo del gangster en si mismo, por eso siento tan natural esta evolución. Tal vez sea por eso que me ha gustado tanto, tal vez por eso he perdonado esos pequeños fallos de ritmo y ese guión a menudo demasiado artificial y ese final precipitado. Quien sabe, seguramente todo lo que he dicho sean mis propias pajas mentales y mi hipster interior tratando de encontrar simbología donde no la hay. Eso no quita lo mucho que me ha gustado Carlito’s Way, ni tampoco va a hacer que me tiemble el pulso al recomendaros esta película como a su prima cocainómana Scarface: son una pasada. Y recuerda, si piensas que estas películas no son para ti porque no te emociona el cine de gangster… piensa que a mi tampoco.

 

Anuncios

Un pensamiento en “Atrapado por su pasado (Carlito’s Way)

  1. A mí tampoco me han atraído especialmente las películas de gangsters o mafiosos. He visto, sin embargo, muchas y la mayoría me han gustado – no en vano, algunas son consideradas obras maestras -. Ésta, en concreto, no la había visto – quizá por que la traducción española del título original en inglés no me parece muy acertado – pero, después de leer tu magnífica reseña, no veo la hora de disfrutarla. Gracias por tu crítica.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s