Cine

Al final de la escalera

Nueva sugerencia. Esta vez de una seguidora muy especial a través de Twitter, espero que os guste.

al-final-de-la-escalera“La emoción más antigua y más intensa de la humanidad es el miedo, y el más antiguo y más intenso de los miedos es el miedo a lo desconocido.”

H.P Lovecraft

Si alguno de vosotros estáis familiarizados con mis blogs y mis críticas, sabréis que hace casi un año perpetre un bilioso comentario contra ese atentado al cine y al buen gusto llamado Babadook. Al contrario de lo que pudiera parecer -aun habiéndome extendido en su momento-, no odio el género del terror, simplemente no me gusta en lo que termino degenerando, y para mi jamás habrán mejores películas de Horror -si, con mayúsculas- que El exorcista y El resplandor. En realidad, en literatura mi género favorito, el único que he sido capaz de cultivar ha sido el terror. Como dijo Emilio Bueso en una entrevista, una de las emociones mas difíciles de transmitir es el terror, no ya en la literatura, sino en cualquier ámbito; muchos ensayos hablan sobre el arte de cagar al prójimo por la pata abajo, es por eso que he decidido empezar con una cita del Maestro de Providence que resume el que para mi es el mecanismo principal del miedo: lo desconocido. No hay nada que provoque mas inquietud que lo que no sabemos e ignoramos, es por eso que tememos a la oscuridad, o mejor dicho, lo que en esta se esconde; y es también el porqué actualmente los hombres-lobo, fantasmas o monstruos clásicos no estremecen como lo hacían hace 200 años y les han sustituido seres más ilógicos o alienígenas, más alejados de nuestro entorno; por ejemplo, Lovecraft sigue gozando de popularidad y sus inquietudes aun conectan con el lector medio, hasta el punto de trascender a medios como el cine y los videojuegos. En aquella crítica a Babadook mencione, también, que es en este medio donde seguramente el terror sobreviva por mas tiempo, y ahora que estamos a las puertas de la realidad virtual gracias al Oculus Rift no me cabe la menor duda. Pero todo esto lo podéis leer en mi antiguo blog, no es esto en lo que me quiero centrar. Como decía, es en lo desconocido donde se esconde la semilla del horror, y no hay nada más desconocido y aterrador que la muerte: de ahí nacen los mitos del vampiros y los fantasmas, incluso Frankenstein por el miedo de la autora, Mary Shelley, a perder la vida en el parto. Por eso el horror suele guiarse siempre entre estos dos umbrales: lo desconocido, presente en cualquier manifestación ilógica que perturba nuestra realidad más mundana, o un elemento que por su lejanía o su abstracción nos es casi inaprensible, como el universo o nuestra conciencia; y la muerte, que es inherente a la vida y nos llega a todos. El horror nace del misterio, de la presencia de la muerte, de la incomprensión. Es por ello que incluso obras que no son de terror, como Solaris -gracias a Naialma por recordármela- son capaces de estremecernos por sus ideas e insinuaciones; u obras como el Químerico Inquilino, de Roland Topor, sin la intromisión de lo sobrenatural es capaz de crear una historia fantasmagórica que pone los pelos de punta. Pero este terror a lo desconocido se puede llevar aun mas lejos, hasta acariciar los limites de lo extraño. Hay un autor, cada vez menos marginal, que ha hecho de este horror a lo desconocido, a lo extraño, un arte, y creedme que no hay nada más aterrador que no entender que coño encierra la enfermiza mente de Thomas Ligotti -algún día os lo traeré aquí-.

Esta filosofía de la que nace miedo ha desaparecido en el cine de terror digamos más mainstream -ya que nos ponemos hipsters, nos ponemos bien-, y si no ha desaparecido bien podríamos decir que ha sido apartada a un segundo plano en pos del susto fácil y el chute momentáneo de adrenalina. Asustar no es aterrar: asustar no es el fin, es un elemento más. El terror en el cine requiere de un tratamiento especial y un conocimiento del alma humana exhaustivo. El horror adolescente asusta, no ofrece, el horror adulto y serio perturba y estremece ¿Sabéis donde esta la diferencia? Cuando sales de ver Paranormal Activity estas relajado, tranquilo; lo peor ya ha pasado, has dado unos buenos botes en el asiento pero la Jessy se te ha arrimado bien; has sido un buen machote, y ahora te ríes, porque en realidad los fantasmas no se dedican a arrancarte la sabana ni lamerte el cogote… Y no es tan mala idea eso de poner una cámara en tu cuarto, ¿verdad, bribón? Sin embargo, cuando sales de ver El Resplandor te sientes incomodo, vacilante, no ha sido una experiencia agradable, no has disfrutado, y ahora te sorprendes mirando de lado a lado como si algo se escondiera allí, hay inquietud a cada esquina porque sospechas que algo que no debería estar ahí está, y te observa… Todo esto, por supuesto, son apreciaciones mías y una visión personal de lo que es el género. Mejor dicho, este es el motivo que me ha alejado de este cine. Y la pregunta es… ¿A que categoría pertenece esta película? ¿Es Al final de la escalera un brillante estudio del horror o un genérico producto mal ejecutado?

Si… y no.


John es un compositor que ha perdido recientemente a su familia en un terrible accidente, y en un intento de abandonar tantos recuerdos dolorosos decide mudarse a una apacible mansión decimonónica. Poco dura su tranquilidad, pues pronto extraños fenómenos empiezan a manifestarse por toda la casa, cuyo epicentro se encuentra en la habitación al final de la escalera.

Estamos ante una de tantas historias sobre casas encantadas, nos movemos en terreno familiar, hemos visto esta historia chorrocientas veces y a mas de uno seguro que ya le ha venido uno o varios ejemplos a la mente. Esto puede dar una falsa sensación de estar ante algo manido y, si ya le añadimos que el film es de 1980, peor realizado que muchas producciones mas modernas. ¿Donde ha quedado, entonces, todo eso sobre lo desconocido? ¿Como aterrarnos? Tiempo al tiempo, pero ya os aviso que muchas de esas películas podrían ser las marcas Hacendado de esta. Sin embargo, no vayáis a creer que Al final de la escalera es una obra maestra. Esto no es Bambi: no podía ser tan fácil…

BambiMother

jejeje… JAJAJAJAJAJA *Cof-Cof…Blargh*

Nada mas empezar nos encontramos ante una preciosa y bucólica escena: una familia feliz arrastrando su coche perezosamente por una carretera nevada; el coche les ha dejado tirados, pero ellos son felices, se sonríen y hacen socarronas bromichuelas cuando, de repente…

atropella_hermano

DRAAAAAMAAAA

Esta escena es patética, cutrísima, del peor telefilm. Desde la propia presentación e interacción de la familia se nota todo forzado, pésimamente dirigida, con unos diálogos sonrojantes por lo cursi, y con unas actuaciones de pastiche turco. Y se supone que esta escena nos va a condicionar a lo largo de la película y esta tratada como si fuera casi un chiste; un chiste que, para colmo, es relegado a la dimensión desconocida y termina por no afectar a la trama en lo mas mínimo salvo por cuatro menciones aisladas por otros personajes, porque ni siquiera vemos en la actuación del protagonista una sombra de melancolía creíble salvo los primero 5 minutos… que son exactamente el doble de minutos en los que el director decide darles el finiquito a madre e hija…. QUE COJONES, SI ES QUE EL TITULO APARECE DURANTE LA ESCENA.

Nueva imagen de mapa de bits

PA’L POSTER

En menos de 5 minutos ya han quedado patentes tres defectos: las actuaciones, el paupérrimo presupuesto y el montaje. Los dos primeros  bien podrían ser el mismo, y es algo que deberemos sufrir a lo largo del desarrollo de la historia. No hay actuaciones que pasen de lo mediocre, ni siquiera las de nuestra pareja protagonista, a los que tendremos que seguir a lo largo de hora y media, hacen gala de una actuación creíble, como mucho correcta. El resto del reparto se mueve entre lo mediocre y lo funcional; sin duda, el mejor acierto del Peter Medak, el director, fue de deshacerse rápidamente de la hija y la madre -ver para creer, palabrita-. Los diálogos hacen flaco favor a las actuaciones, pues hay algunos que se nota les cuesta pronunciar a los actores, se hace patente la vergüenza que les causaba. En lo que respecta al poco presupuesto, podríamos decir que se utilizó íntegramente para el “espectacular” clímax y la “estremecedora” muerte inicial y no quedo para contratar mejores actores. Y el montaje, en cuanto al montaje podríamos pasar perfectamente de largo si no fuera porque a veces resultan dolorosos los saltos, las escenas mal integradas y los fallos de racord. Todo esto combinado podría darle la victoria al lado mas cínico del espectador medio y mandar a pastar a la cinta, al terror y a su puñetera madre a los 20 minutos; y podría si… si el resto no fuera muy muy bueno.

giphy

TOM, CÁLLATE LA PUTA BOCA QUE TU PELÍCULA SI QUE ES UNA MIERDA

¿Pensabais que toda la introducción era algo gratuito? PARA NADA. Hay un elemento que es indispensable a la hora de contar una historia de terror: la atmósfera. Eso es lo que permite que cualquier historia, original o no, dé miedo ¿O acaso es original El exorcista? Y esta película… lo borda. Con el escasísimo presupuesto con que contaba, Medak es capaz de utilizar los escasos medios a su disposición para sumergirnos de lleno en lo que debería de ser, mejor dicho, lo que se debería sentir al entrar, al respirar, al vivir en una casa encantada. Para ello rehuye de inalcanzables efectos especiales, estridencias de violín y los efectismos injustificados tipo jumpscare, sin recrearse en lo tenebroso y confiando siempre -o casi siempre- en la insinuación y el minimalismo. El uso de la cámara es brillante: los picados y cenitales llaman la atención y crean una visión distorsionada del entorno; los travelling que nos descubren la casa siguen siempre al protagonista y no nos dejan ver más que a él, permaneciendo toda su visión y los alrededores vedada al espectador; incluso hay escenas icónicas que parecen inspiradas en El resplandor, aunque dudo que fuera así, pues las dos salieron en el mismo año. La música esta muy presente en la obra -nuestro protagonista es compositor-, y si bien es la típica de una cinta del género, pocas veces se impone, prefiere que sus tonos graves creen tensión antes que el acompañamiento del susto. Pero sin duda donde mas brilla es en el uso de lo sobrenatural. Como os he dicho, aquí apenas hay efectos especiales, ni son necesarios ni se les hecha de menos. De una forma muy inteligente Medak es capaz de integrar a la perfección los elementos fantasmales en el día a día del protagonista, siempre de una forma muy contenida pero en constante in crescendo. Por eso el interrogatorio con los médiums es tan efectivo, porque la película ha ido sugiriendo poco a poco; muy poco a poco, nos ha ido atrapando con su atmósfera y ahora espera agazapada para sorprendernos en la siguiente esquina… por eso una silla de ruedas o una inocente pelota bajando por las escaleras tienen tan macabro significado. Es una pena que todo esto termine por autodestruirse como un castillo de naipes. En llamas. En la cara de Peter Medak.

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La he liao parda

Cierto, aun no he hablado de la historia y no me gustaría mencionar el “espectacular” final sin comentarla aunque sea un poco. Ya sabéis que mi norma es no destripar nada de la película y que salvo anunciadísimas excepciones la incumplo, es por eso que no me extenderé demasiado. El misterio que rodea a la casa y el porqué de los fenómenos es muy interesante y se va resolviendo de una forma natural, con un ritmo que te mantiene enganchado hasta el punto que el propio fenómeno sobrenatural pasa a un segundo plano hasta que vuelve a estallar con toda su fuerza. Una de esas típicas historias Shyamalanescas que, si bien no posee giros de guion de 180º, no se hacen previsibles, pero si es verdad que una vez conocidos a la segunda revisión no ganan, privados del factor sorpresa pierden bastante fuerza.

Vi esta película cuando era un adolescente y en su momento me maravillo hasta el punto de llegar a compararla con El exorcista y El resplandor, mis favoritas en ese entonces y a día de hoy. En aquellos convulsos años estas eran mi trifuerza del horror, no concebía argumentos mas terroríficos ni situaciones más macabras. Las dos ultimas pasaron con creces la prueba de la segunda revisión, no puedo decir lo mismo de Al final de la escalera. No es una película mala, de hecho sus virtudes son encomiables, más si las comparamos con sus insulsos sucesores; no obstante, no podemos caer en la condescendencia y perdonar todos sus defectos porque sea un diamante entre estiércol. Podríamos perdonar las actuaciones, si estas no llegaran a ser ridículas en demasiadas ocasiones, podríamos perdonar el montaje, si este no se hiciera destacar en los peores momentos, podríamos perdonar sus 30 años, si, y a sus efectos… si no fuera por su final.

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¿Os imagináis lo que es tener a alguien grabándoos directamente las pelotas? Yo tampoco

¿Por que el cacareado final es tan horrendo, a mi parecer? Porque destruye por completo lo que con tanto esfuerzo había creado la película hasta entonces. Esa atmósfera tan sugerente y sutil desaparece con una explosión, en el sentido mas literal y metafórico de la palabra, una patética explosión tan abrupta como el comienzo e igual de mal ejecutada. Diez minutos que eclipsan todas las brillantes virtudes y talentos de una cinta de terror con posibilidades de tocar el cielo, pero que hace que tropiece a pocos metros de la cima. Insisto, no es una mala película, y pocas podrán estremecer con tan poco,  pero no sabéis la tristeza que me provoca haberla vuelto a ver con estos ojos agrios.

O por cierto. Esta debe ser de las pocas veces en las que la traducción al español es mejor que el titulo original. Si no me creéis, ya tenéis otro motivo para verla

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5 pensamientos en “Al final de la escalera

  1. La vi hace un montón de años y la verdad es que muchos detalles los he recordado leyendo tu entrada (la introducción me ha encantado, por cierto :D) pero la recordaba mejor de lo que la has puesto xDD Tendré que volver a verla… porque siempre ha sido una de las que he recomendado y a ver si me van a querer pegar xD Lo que sí recuerdo (y por la que básicamente la recomiendo) es la ambientación.
    A mí las pelis de fantasmas y espíritus varios hace un montón que me aburrieron y evito verlas a no ser que algún amigo con buen criterio me la recomiende y de los últimos 15 años (sin exagerar) he visto muy pocas. Muchos efectos especiales y poca tensión, poco mal rollo… BAH.

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    • La ambientacion y la atmosfera son las grandes virtudes de esta pelicula. Creeme, yo tambien la recordaba mucho mejor, ha sido un buen jarro de agua fria volver a verla. Aun asi, me gusta, no es que la odie aunque por el tono de la critica lo parezca. Ya quisieran muchas actuales ser capaces de transmitir tanto con tan poco.

      Yo estoy muy despegado del cine de terror, pase esa fase. Ahora me aburre. Lo intente con Babadook y a esa si que le di para el pelo. Si quieres disfrutar del terror… lee libros o juega videojuegos, ahi es donde se esconden las buenas obras XD

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  2. Me ha encantado la entrada, en serio <3. La verdad es que el terror es uno de mis géneros favoritos, tanto en películas como en libros, pero es lo que tú dices, rara vez lo saben transmitir bien. De hecho, aunque me tiren tomates, a mí King no me transmite la situación de acojone leyendo, pero bueno :_ Ya encontraré EL libro supongo.

    La película no la he visto pero sí las otras que has mencionado y aunque El exorcista o El resplandor (valiente mierda doblaje) a día de hoy es difícil que te acojone (a no ser que seas miedica) me parecen sublimes por la dirección y la atmósfera que tienen pero esta la has dejado que madre mía JAJAJAJAJAJJAJA Hay películas hiper antiguas con cero efectos secundarios, véase Psicosis, que creo que estarían mejor JAJAJAJAJAJ

    A lo mejor un día me animo a verla, quién sabe.

    ¡Un beso!

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    • En la literatura el terror tiene muchisima elegancia, por decirlo de algun modo, pero tambien me pasa como a ti, puedo contar con los dedos de una mano los libros que me han llegado a dar miedo. Si tuviera que decirlos seria el El caso de Charles Dexter Ward, de Lovecraft, o los cuentos de terror de W. H Hodgson, que dan un mal rollo a veces….
      Y si, tranquila, yo tampoco trago a King, no soy muy fan de su literatura y mucho menos de sus adaptaciones. Me intente leer It, pero termine dejandolo porque mas que una historia de terror era un intento desesperado de escribir “la gran novela americana”, pero con un payaso-alienigena devoraniños….

      Yo te recomiendo que te veas la pelicula. Todo el mundo se piensa que odio a muerte cada pelicula que veo por como escribo de ellas… Yo os juro que muchas de ellas me gustan D’:

      Me alegro que te haya gustado la entrada. Un besazo 😀

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