Música

Talk Talk – It’s my Life

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Dum Dum Girl – 3:51

Such a Same – 5:36

Renee – 6:22

Tomorrow Started – 6:00

The Last Time – 4:23

Call in the Night Boys – 3:48

Does Caroline Know – 4:30

It’s You – 4:42

Dentro de la escena musical británica de los años 80, Talk Talk se perfiló como una rara avis desde su nacimiento en 1982. Pese a estar englobados en ese entonces entre los New Romantic (nuevos románticos), un sub-género de que, junto a muchisimos otros, se componía la New Wave, las nuevas corrientes musicales que surgieron a finales de los años setenta tras la aparición del punk y que pusieron como protagonista en escena al sintetizador, el grupo mantuvo siempre una identidad solida e indómita, una identidad que sus productores nunca pudieron controlar del todo y que termino explotandoles en la cara casi al final de su carrera, en 1991. Sabiendo esto podemos decir que la carrera de estos jóvenes artistas fue breve, intensa, convulsa, pero sin duda muy exitosa; ademas, es de los pocos grupos que puedan presumir de no tener dos álbumes iguales, siendo sus dos primeros trabajos un ejemplo del estilo pop-rock de sintetizador tan de moda en los primeros ochenta, su tercero un híbrido extraño entre el jazz suave y el rock acústico, y sus dos últimos, sus suicidios discográficos, larguísimas piezas improvisadas de sonido minimalista y atmosférico mas parecido -salvando las distancias- al krautrock alemán, prescindiendo del tratamiento electrónico, que al rock accesible de la New Wave. Paradojicamente, estos dos últimos discos, Spirit of Eden Laughing Stock, son los que tuvieron menos éxito y recibieron mayores elogios de la critica, y su sonido fue el que más influyó a los grupos britanicos que surgieron en los noventa como Pulp o Radiohead. Pero ya hablaremos en siguientes entradas sobre la particular evolución de la banda, porque hoy vamos a hablar de su etapa “comercial”; por eso he traído su álbum mas famoso, su mayor éxito, It’s my Life.

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Paul Webb (Bajo), Mark Hollis (Vocalista), Simon Brenner (Teclados), Lee Harris (Bateria)

Este disco, lanzado en el efervescente 1984, es puro sonido de los ochenta. El sintetizador tiene todo el protagonismo y sus melodías cambiantes son el armazón sobre el que se construye cada una de las canciones. Y estoy seguro que esto era más obra de los productores que de los integrantes del grupo, porque Mark Hollis -líder de la banda-, no era muy amigo de la electrónica; de hecho, tanto el como el resto de la formación tenían una visión de la música mucho más minimalista, en la que el silencio ocupaba un lugar fundamental. Sin embargo, he usado la palabra “indómita” para describir sus personalidades por un motivo; aun tratándose de un sonido claramente ochentero, varias canciones ya evidencian lo que esta por llegar, esa transformación a un sonido atmosférico que reniega de lo electronico y lo rockero.

El disco abre con Dum Dum Girl, y desde el primer momento es el sintetizador el que domina la atmósfera con sus largos destellos sonoros, permitiéndose perder, incluso, en un duelo con la guitarra eléctrica en el solo; sin embargo, hay que destacar la fuerza de la personalísima voz de Hollis, que parece estar desganado en todo momento, incluso cuando el estribillo sube la intensidad. El primer minuto de Such a Shame es una prueba de lo mencionado en el párrafo anterior: un repetitivo ritmo de batería al que se suma varios efectos parecidos al derrape de un coche. Esta canción es de lo mejor del disco, con un estilo cambiante que va mutando a cada momento, subiendo en algunas partes y deteniéndose por completo en otras, con un potente bajo que resuena, cavernoso, en todo momento y unos teclados que oscilan y bailan aprovechando los silencios que deja la voz de Hollis. La fuerza de la canción reside, aunque en segundo plano, en su letra, inspirada en el libro de Luke Rhinehart, El hombre de los dados, que habla de un hombre que decide convertir su existencia en una partida de rol dejando que sean unos dados y el azar los que tomen todas las decisiones de su vida. Renee por su sonido atmosférico y sombrío, parece más una elegía que una balada romántica; las campanas que resuenan en algunos puntos siempre me han resultado la mar de desasosegantes.

Toda esta ominosidad se pierde al llegar a la pieza clave del disco y la más exitosa de sus canciones -presente hasta la radio del GTA- It’s My Life. Con un sonido colorido, salpicado de efectos de sintetizador y graznidos de pájaros, con una letra ecléctica y extraña, It’s my life se ha convertido en una de esas canciones que pusieron banda sonora a los ochenta, un icono y una pieza casi anclada en el inconsciente colectivo de aquellos que, a día de hoy, ya peinan alguna que otra cana. Llegamos así a Tomorrow Started, y de nuevo a ese sintetizador oscilante y melancólico, pero menos atmosférico y denso que el de Renee; mención especial merece el potente estribillo y los teclados. The Last Time comienza con un sonido algo más alocado y distendido que se mantiene a lo largo de toda la canción, abriéndose paso a través del fúnebre canto de Hollis. La guitarra sobresale en Call in the Night Boy, haciendo de esta la pieza mas rockera del álbum, con un estribillo poderoso que contrasta con la atmósfera nocturna de los sintetizadores y ese desaforado solo de piano, casi improvisado. Does Caroline know? se basa exclusivamente en su cadencioso bajo y el sintetizador oscilante para crear una melodía algo vacilante, alocada si la comparamos con el resto de canciones. La deprimente It’s You pone punto y final al disco siguiendo ese estilo estándar que ha caracterizado a la mayoría de las canciones, mezcla de melancolía y color gracias a los omnipresentes y cambiantes sintetizadores y la oscura voz de Hollis.

Con este disco, Talk Talk consiguió el amor incondicional del público y la tacita aceptación de la crítica; no sería hasta unos años después, como he dicho antes, que su sonido progresivo encandilaría por completo a los críticos a costa de sacrificar toda su popularidad. Tal vez este haya sido uno de los motivos por los que no muchos recuerdan actualmente a esta banda, pese a su influencia en grupos bastante populares actualmente, como Radiohead. Bajo mi humilde opinión, cualquiera que disfrute del distintivo sonido electrónico de los ochenta, se debe a si mismo descubrir y disfrutar este álbum, mucho mas accesible que sus últimos trabajos e infinitamente mas disfrutable que la música de la mayoría de grupos de aquel entonces.

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2 pensamientos en “Talk Talk – It’s my Life

  1. Para mí, It’s my life tiene uno de los puente-estribillo más bonitos de todo el pop británico. A mí, que crecí con los nuevos románticos, me encantó y me sigue gustando este disco. También parece que les gustó a No Doubt… ¿No suena más a barrito de elefante que a derrape de un coche, lo del principio de Such a shame?

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    • A mi siempre me ha parecido el derrape de un coche, pero no niego que se presta a muchas mas interpretaciones. Y si… por desgracia a No Doubt tambien les gusto, aunque viendo el resultado casi diria que odiaban profundamente al grupo… XD

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